Bienvenidos a este vuesto blog.

martes, 8 de febrero de 2011

Video




Y voy a poner otros cortes :

—Yo por mi parte tengo claro qué haré en cuanto le vea —sonrió picaramente —aunque tengo un amante, pero no es lo mismo, ni me abraza después, ni me pellizca el culo, ni me dice obscenidades al oído …
—¿Un amante? — preguntó Maddy perpleja.
Si había un matrimonio bien avenido era ese, por lo que un amante no cuadraba, ahora … con esos dos nunca se sabía.
—Pues si. —respondió Alice como si nada —Rafe me lo regaló en nuestro primer aniversario.
—¿Que te regaló un amante? — Maddy no salía de su asombro.
—Si ¿A que es original? Además, también se une a nosotros, está muy bien eso de los tríos.





***


—No, no y no —exclamó Alice enfadada y sorprendida por lo que se estaba encontrando —no puedo creer lo que ven mis ojos —se volvió hacia Maddy que permanecía sentada en la cama observando como desvalijaba su armario. —¿No tienes ni un sólo camisón decente?
—A mi me parecen todos muy decentes. —respondió Maddy mirando sus camisones blanco e inmaculados de cuello alto.
—Cuando digo decentes me refiero a ... ¡da igual! Nos las tendremos que apañar como sea. Pásame unas tijeras.—tendió la mano impaciente hacia Maddy.

lunes, 7 de febrero de 2011

Estoy retocando mi primer intento de escribir algo parecido a una novela y de paso me he currado uno de esos videos tan cuquis que hace la gente. Ya me direis qué os parece mi pobre intento.


Una historia ambientada en la Belle Époque, una época de cambios, de grandes adelantos y de pequeñas libertades.
Una época donde los nuevos ricos van a ir comiendo terreno a las clases nobles que han vivido de las rentas durante siglos y que, o se espabilan, o acabarán pasándolo mal.
Una transacción económica a la vieja usanza : apellido de abolengo por apellido de dinero.
Un matrimonio con fecha de caducidad.



Pequeños adelantos.

—Y, si puede saberse ¿Cuantos problemas domésticos tuviste exactamente?
 Samuel, que sabía reconocer una derrota, se unió al enemigo y terminó por sonreír. Además, ¿por qué no estar de buen humor tras una noche intensa?
—Más de uno. —respondió enigmaticamente recostándose en su sillón.
—¡Por favor! —Rafe se mostró falsamente indignado —es la primera vez que llegas tarde a una reunión, debieron ser ... —Rafe hizo una pausa para crear expectación al tiempo que arqueaba una ceja — ... muy ... domésticos.

***

—¿Quieres enviudar en breve?
—¿Perdón?
—Después de lo de anoche, lo mínimo que merezco es una jornada de descanso y un buen desayuno.
—Ah. —fue todo cuanto pudo decir, el sentido del humor de Samuel era tan personal como inusual.