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martes, 23 de marzo de 2010

Mi primer artículo

A continuación os copio mi primer intento por escribir un artículo.


Un género en alza.



Dentro del género de novela romántica nos encontramos con una novela muy “particular”: la erótica. Podemos considerarla una especie de evolución, aunque puede ser considerado como un género más por si mismo. En cualquier caso no es necesario encorsetarlo.
Definir la novela romántico-erótica conlleva, a mi juicio, una misión absurda, pues según el punto de vista del lector/ra puede variar.
Como en todas las cosas, el punto de vista de quien se acerca a una obra puede determinar, según su propia escala de valores, si una novela es o no erótica.
Por lo tanto no vamos a pretender dar aquí una definición exacta. Además de pretencioso sería absurdo.
Lo que sí podemos es ver las pautas comunes en este tipo de novelas.
Para empezar, y para alguien no familiarizado con este género, la novela erótico-romántica, no es una sucesión de escenas de contenido sexual explícito sin más, si consideramos este tipo de novela como una evolución natural de la romántica partiremos de un punto esencial: el argumento.
Dicho de otra forma : las escenas de alto contenido sexual deben ir apoyadas en una trama de ficción atractiva, pues sino, corremos el riesgo de tener únicamente un práctico manual de sexo. (y en el mercado ya hay gran cantidad de ellos)
Si bien, quienes desconocen el género (por desgracia aún hay que quitarse de encima ciertos esteriotipos) piensan que la novela romántica es una sucesión de suspiros, castos besos y enredos al más puro estilo culebrón hispanaoamericano, se equivocan de cabo a rabo. Las novelas actuales tratan asuntos reales, mezclan temas, no dejan a un lado realidades sociales y por supuesto existe la relación de dos personas.
Una vez que tenemos un argumento interesante, capaz de enganchar al lector/a (y dentro de la ficción hay multitud de ellos) el desarrollo no debe ser únicamente llevar a los protagonistas a la cama ( o dónde surga) sino crear la suficiente tensión para que los momentos previos sean divertidos , picantes y estimulantes, tanto o más que la relación en si.
En muchas novelas de corte erótico aparecen diálogos entre los protagonistas que resultan mucho más eróticos (a la par que divertidos), conversaciones donde los personajes expresan sus dudas respecto a ciertas experiencias, hablan de fantasías que desean cumplir y que debido a las circunstancias de la ficción podrán llevar a cabo.
Un atractivo que siempre parece funcionar en cualquier contexto es la relación amor-odio entre los protagonistas, o simplemente una atracción puramente sexual y aquí es donde veremos comportamientos sin ápice de vergüenza. Crear espectación y tensión por parte de la autora hace que el lector/a se enganche por completo.
Por supuesto esa tensión va a desembocar en sexo y aquí es donde algunas novelas supuestamente eróticas fallan, pues no se debe hacer lo siguiente :
Utilizar eufemismos anatómicos, (pues siempre son odiosos pero en erótica más) hoy en día nadie va a escandalizarse por ello.
Limitarse a encuentros sexuales básicos, ya que disponemos de todo un arsenal de posibilidades (menages, sumisión/dominación, juguetes, técnicas orientales... etc)
Podríamos decir que “queremos saber más” y por eso entran en juego las autoras, que dejando a un lado eufemismos y pudor, relatan en sus novelas encuentros sexuales en los que no se escatiman detalles (¿Por qué iban a hacerlo?) y descripciones. Pero la gracia no está en leer sólo la descripción de los hechos, lo interesante es la entrada en escena de algo imprescindible: los sentimientos.
Y por eso cada día estas novelas encuentran mayor aceptación. Sí, los dos protagonistas van a estar juntos, sí, van a pasarlo mal hasta lograrlo, sí, van a unir fuerzas contra el enemigo común, pero al mismo tiempo van a disfrutar, a hacer realidad sus fantasías, a atreverse a pedir lo que quieren y quienes leemos el libro también.
Cómo es lógico, en una novela erótico-romántica, el papel de la mujer no queda relegado a una mera “aprendiz” sin voluntad y dependiente. Si quiere algo: lo pide. Si no sabe que es: lo pregunta. Llama a las cosas por su nombre. Acepta que se pueden practicar ciertos juegos con la pareja sin por ello sentirse utilizada. Pero no es una espectadora, participa, sabe dar y recibir y se lo pasa en grande.
En muchas ocasiones se ha hablado del papel femenino en la novela romántica y en la romántico-erótica. Muchas veces intentando extrapolar argumentos a la vida real, sin tener en cuenta que se trata de ficción.
Si bien la idea (errónea) de que las protagonistas femeninas de romántica son poco menos de mujeres que tienen la capacidad intelectual justa para subsistir, en erótica muchos/as podrían consideran que ciertas escenas podrían ser consideradas denigrantes para una mujer, pues quienes hemos leído novela de este tipo vemos situaciones de aparente dominio masculino.
Desde fuera puede parecer una muestra más de machismo, pero no confundamos los términos. Ni las situaciones. Una cosa son actitudes deplorables que por desgracia vemos diariamente y otra muy distinta es la intimidad de dos personas, donde se aceptan ciertas prácticas que conllevan sumisión.
Y si vemos el resto de la novela , podremos comprobar como las situaciones se suceden y como lo que en un principio puede ser visto de forma errónea , al finalizar la lectura nos damos cuenta de que no es así.
Los protagonistas masculinos son hombres que saben (al igual que ellas) lo que quieren y así lo expresan, nadie debe rasgarse las vestiduras ni sentirse denigrada. Que un hombre haga una propuesta de alto contenido sexual no significa que quiera “aprovecharse” de nadie, ni que intente someter a una mujer, es más , muchas de las propuestas que leemos se acercan bastante a las fantasías de la protagonista aunque por desgracia aún no se haya atrevido a exteriorizarlas.
También vemos escenas en las que ellas toman la iniciativa, hacen las propuestas e improvisan juegos para satisfacción mutua.
Es un reflejo simple de la realidad.
Como en la novela romántica, la mayoría de los libros publicados en nuestro país son de autoras anglosajonas. Hay verdaderas maestras del género y con una gran legión de seguidoras. Si bien al mercado llega sólo una pequeña parte de las obras escritas.
Ahora bien, aprovechando el filón comercial de este género muchas editoriales “embellecen” argumentos , retocan portadas y etiquetan sus publicaciones como si de una novela erótica se tratara , confundiendo al lector/a , que si es aficionado/a al género se lleva una buena desilusión.
Para cualquier aficionada a éste género Lora Leigh sería la máxima representante. En sus novelas cuenta una historia reflejando perfectamente la personalidad de los protagonistas , una trama adictiva y sexo sin tapujos. Muchos/as pueden mostrarse algo reacios/as ante temas como tríos ó dominación/sumisión, es lógico, pero debemos aceptarlo como parte de la narración, no debemos ni juzgarlo ni extrapolarlo. Pudiendo ver ciertas escenas como simples fantasías.
Lo cierto es que cada vez más vemos en las librerías autoras de erótica y al igual que en romántica encontramos historias actuales o historias ambientadas en otra época.
Otras autoras que podríamos considerar como representantes dentro de la erótica con temática actual : Shayla Black , Shannon McKenna , Jaci Burton y Sarah McCarthy , ésta útima tambien tiene novelas ambientadas en el siglo XIX y dentro de la erótica histórica podemos resaltar a Robin Schone o Lisa Valdez.
Tambien se han publicado en nuestro país colecciones dedicadas integramente al género erótico. ( con mayor o menor acierto y con mayor o menor éxito) Como por ejemplo la colección AFRODISIA, que si bien intentaba acercarnos nuevas autoras, pinchaba en la mayoría de las ocasiones bien por la espantosa traducción y edición de sus libros o bien porque algunas novelas simplemente pertenecían al género romántico a secas.
La cueva de Elloras a sido otro ejemplo , basándose en el éxito comercial del producto en EE.UU. Nos han ofrecido diferente novelas en formato bolsillo aunque en la mayoría de los casos eran novelas bastante flojas.
También podemos destacar la publicación por parte de TITANIA de una colección erótica cuyo primer volumen ha sido Desenmascarado, una revisión “erótica y muy personal” de un clásico como es El Fantasma de la Ópera.
La colección FUEGO, de Harlequín, también se acerca bastante a la erótica, pero no se mete de lleno, más bien aprovecha el tirón comercial y deja a un lado los contenidos más polémicos.
Y como siempre llegando tarde: (¡Qué país!) la excelente producción nacional.
Resulta curioso y a la vez triste que muchas escritoras de aquí hasta la fecha hayan sido ignoradas por las editoriales , no sólo en erótica , sino por desgracia en romántica.
Hasta la fecha sólo algunas tenían la enorme suerte de ser publicadas , por supuesto dentro de la temática romántica tradicional , pero por suerte para todas, las cosas están empezando a cambiar.
Este año ha salido al mercado un nuevo sello editorial que combinará las dos corrientes dentro de su catálogo , pero lo más importante no es dedicarse a la erótica (ya sabemos el tirón comercial que tiene) es ofrecer autoras que escriben en castellano. Y , eso , se nota.
Y mucho.
La colección RACHEL, que empezó en enero con dos títulos : Falsas Apariencias de Noelia Amarillo y Suaves Pétalos de Amor de Encarga Magín , ha apostado por la gente de aquí .
Para quien haya tenido la oportunidad de leer estas dos novelas se dará cuenta de la calidad que puede obtenerse en este país, que hay mucho donde escoger y que esto va a más.
Estas novelas cuentan además con un ingrediente extra : la cercanía.
En muchas ocasiones leemos situación descritas bajo otras mentalidades, que suceden en otros países, pero en libros como los de Rachel los protagonistas viven en nuestra calle, podemos encontrarlos en la cafetería del barrio e incluso pueden llegar a recordarte a algún conocido.
Muchos/as (por desconocimiento, principalmente) tachan a las lectoras (utilizo el femenimo pues según las encuestas la mayoría somos mujeres) de personas sin muchos estudios, amas de casa “aburridas” ( qué poco respeto por ellas) o mujeres en general frustradas.
¡Ja!
Al parecer ninguna de las que leemos (y en este país no todos leen) romántica y erótica hemos ido al colegio, o trabajamos, o mantenemos una relación sana de pareja.
Debemos ser pobres e indefensas señoras, con mucho tiempo libre, que gracias a esas “noveluchas” sobrevivivimos.
¡Ja!
Pues va a ser que no.
Mujeres de toda condición ( aquí no hay escalas ni clases) disfrutan con su lectura (supongo que también hay hombres ) admiten abiertamente que compran novelas eróticas y además se lo pasan en grande comentándolas con las amigas.
Cada vez son más quienes se declaran fans de este estilo, disfrutan con su lectura, no juzgan, diferencian perfectamente fantasía y realidad y cada vez más, vemos editoriales que sacan al mercado novelas eróticas, sin descuidar la historia (eso es, sencillamente, imperdonable).
La novela romántico-erótica, por tanto, es un género en alza.